Hay que ser paciente y no dejar que los nervios se apoderen de ti, amigo inversor. La bolsa pasa factura a los que no tienen la estabilidad mental para asumir que la bolsa sube y baja provocando oportunidades y desafíos que el inversor puede aprovechar y no rendirse.
Si usted, amigo inversor, es de los que no soportan la espera de lograr el retorno o rentabilidad a largo plazo, le recomiendo no rasgarse las vestiduras y sí abrir una cuenta bancaria.